Imagina tener la consola definitiva: un sistema capaz de ejecutar juegos de PS5, Xbox Series X|S y Switch 2. A menos que tengas muchos millones de dólares, ingeniería y un equipo de especialistas trabajando en ello, no podrás conseguirlo… ¡a menos que tires de mucho ingenio y creatividad!
Un diseño que integra las tres consolas a la vez
Porque eso es lo que ha hecho XNZ, una modder china que cansada de tener que cambiar entre consolas cada vez que quería jugar a un juego exclusivo de otra plataforma, ha decidido construir su propia solución. La llama, cariñosamente, la «Ningtendo PXBOX 5» y, es el resultado de tradición y la tecnología más moderna. ¿Por qué? Como explica Tom’s Hardware su primera opción fue la impresión 3D.
Sin embargo, para la primera parte de su proceso, crear un disipador metálico triangular (con un ventilador en la base), era demasiado cara. Su diseño era demasiado complejo para llevarlo a cabo mediante la impresión 3D. Así que en su lugar, recurrió a una vieja técnica china, conocida como fundición a la cera perdida, que consiste en crear un molde de cera en el que, posteriormente, se vierte el metal para crear la pieza deseada.

Crédito: YouTube/XNZ
Es una opción mucho más barata y asequible que, en este caso, resultó ser perfecta para la fase inicial. La idea de XNZ es sencilla en cuanto a planteamiento: destripar las dos consolas (PS5 y Xbox Series X|S) para incorporar sus placas a ese soporte triangular que se encargará de refrigerarlas. Para Switch 2, optó por una solución completamente diferente: creó un compartimento especial en el que insertar la consola portátil, mientras destripaba los componentes necesarios de la base.
Tiene sus limitaciones, pero es una maravilla
El siguiente paso era uno de los más importantes: ¿cuánta potencia necesitan estas consolas? XNZ midió un máximo de 225 W, así que una fuente de alimentación de 250 W sería suficiente, siempre y cuando no haya más de un juego ejecutándose en el sistema. Usó la impresión 3D para crear el alojamiento de la fuente de alimentación, con agujeros para su ventilación.
Por último, imprimió también la carcasa de su consola definitiva para darle un aspecto mejor acabado y le añadió una tira LED que cambia de color para indicar que sistema se está utilizando. Rojo para Switch 2, verde para Xbox y azul para PlayStation. El toque final fue una tapa en la parte superior con un botón conectado a un sistema que se encarga de cambiar entre las tres consolas.
En apenas tres segundos, desde que pulsa el botón, pasa al siguiente sistema y puede jugar con normalidad. Lo demuestra, en el vídeo que puedes ver aquí mismo, pasando de Donkey Kong Bananza en Switch 2 a Ghost of Yotei en PlayStation 5. La consola definitiva de XNZ tiene sus limitaciones: las PS5 y Xbox solo tienen acceso a juegos digitales (no incorporan lector de discos). Lo más increíble es que su aspecto final parece el de un producto que podríamos haber comprado en cualquier tienda.



