«Hemos tomado la decisión de reducir la plantilla». Así empieza la dura carta remitida por Hermen Hulst, CEO de Studio Business Group de Sony, para anunciar los despidos en Bungie. La compañía no ha revelado el número total, pero tendrá que dejar forzosamente su puesto de trabajo «la mayor parte del equipo de Destiny« y también se verán afectados «algunos miembros del equipo de Marathon«.
Habrá también víctimas colaterales de otros estudios, aquellos internos de Sony Interactive Entertainment que han prestado apoyo en algún momento a Bungie. Es otra de las lamentables noticias que nos está dejando la industria a lo largo de los últimos meses, aunque vuelve a no pillarnos de sorpresa: la compañía prácticamente lo había telegrafiado hace unas semanas.
«Esta es una noticia dolorosa, especialmente para los talentosos compañeros cuyos puestos han sido eliminados», continúa la misiva de Hulst. «Esta decisión se tomó únicamente tras un extenso debate y una cuidadosa consideración».

Crédito: Bungie
El directivo de Sony ofrece también un poco de contexto sobre los motivos que han llevado a tomar esta decisión, siempre bajo la opinión de la propia compañía: «Durante los últimos meses, junto con el liderazgo de Bungie, revisamos la dirección a largo plazo del estudio, las prioridades de desarrollo, las necesidades de recursos y su papel dentro de nuestra estrategia general de catálogo».
«Exploramos múltiples alternativas antes de llegar a la conclusión de que una reducción era necesaria para alinear los recursos del estudio con sus prioridades actuales y sus objetivos a largo plazo», explica.
Destiny ha dejado huella en la industria, pero habrá despidos en Bungie
«El estudio ha comenzado un nuevo viaje tras el lanzamiento de la última actualización de contenido de Destiny 2«, continúa. «Lo que Bungie ha logrado con Destiny a lo largo de la última década ha sido verdaderamente extraordinario. La franquicia ha dejado una huella duradera en los jugadores y en la industria, y todos los que contribuyeron a su éxito deberían estar orgullosos de lo que ayudaron a crear».
Con Destiny llegando al final de su camino, Marathon parece ser la única garantía de que Bungie siga con vida: «Marathon sigue siendo una parte importante de nuestro catálogo, y continuaremos apoyando al equipo a medida que avanzan sobre la sólida base establecida en las Temporadas 1 y 2, y mientras trabajan en los esfuerzos de incubación para proyectos futuros. Aunque es demasiado pronto para hablar de ello, nos sentimos motivados por la creatividad y las oportunidades que se avecinan».
«Nuestra prioridad inmediata es apoyar a los empleados afectados durante esta transición», asegura Hulst. «Estamos ofreciendo apoyo para la transición y, siempre que sea posible, trabajando para identificar oportunidades en SIE y en nuestra red global de estudios».
Bungie nació en 1991 con títulos como Gnop!, Operation Desert Storm y los primeros Marathon (Marathon, Marathon 2: Durandal y Marathon Infinity). En los 2000 pasó a formar parte de Microsoft para el lanzamiento de uno de sus hitos globales, Halo: Combat Evolved. El estudio recobró su independencia en el año 2007 y los de Redmond se quedaron con los derechos de Halo.
Durante este periodo firmaron un acuerdo con Activision para crear Destiny hasta que llegó 2022 y su compra por parte de Sony. Bungie entró a formar parte del entramado de estudios de la compañía japonesa, aunque siempre con carácter independiente. Fruto de estos años ha llegado el nuevo Marathon y, tristemente, llegamos a nuestros días, con Bungie pendiente de un hilo.



