Argentina se hizo con la primera victoria en la Kings World Cup Nations tras derrotar a Alemania en un igualado encuentro que tuvo que dilucidarse en la tanda de shootouts. Fue un buen inicio para los argentinos, aunque su juego no resultó brillante.
La segunda jornada del torneo comenzó con dos partidos en los que debutaron varias selecciones. India e Indonesia protagonizaron un divertido encuentro en el que los indonesios se llevaron la victoria por 3-5 en un apretado matchpoint. Inmediatamente después, Polonia y Argelia se enfrentaron en un duelo que terminó con el triunfo de la selección africana.
El choque entre argentinos y alemanes comenzó con dos tantos anulados por fuera de juego, uno en cada portería. El escalado terminó con un empate a cero que reflejó el respeto entre ambas selecciones, dos clásicas del fútbol mundial. Ninguno de los equipos lograba romper el entramado defensivo del rival y las oportunidades brillaban por su ausencia, limitándose a algún remate lejano sin peligro para los guardametas.
Hubo que esperar al minuto 16 para ver el primer gol: un fallo garrafal de la defensa alemana dejó a Gonzalo Lescano en un mano a mano contra el portero, convirtiendo el 0-1 a favor de la albiceleste. Con esa ventaja mínima para Argentina se llegó al descanso.
El segundo tiempo se reanudó, como es habitual, con el dado, que dictó un tres para tres. Alemania salió al campo con otra mentalidad; falló la primera ocasión, pero a la segunda logró el empate. Los germanos no se detuvieron ahí, ya que un disparo lejano de su guardameta certificó la remontada. Sin embargo, Argentina reaccionó bien tras el batacazo y el tramo del dado terminó con un nuevo tanto de su lado, dejando el marcador en tablas (2-2).
Al regresar al siete contra siete, el encuentro volvió a una fase de monotonía. Los delanteros eran incapaces de abrir las defensas y solo se veían tiros lejanos que apenas inquietaban a los porteros.
En el minuto 32, Argentina decidió pedir el penalti presidente para romper la igualdad. Markito Navaja saltó al césped y, con la zurda y a lo Panenka, marcó el tercer tanto. Alemania pidió la réplica de inmediato, aunque en su caso fue un shootout ante la ausencia de su capitán. Cekic no falló y volvió a instaurar el empate.
Fue entonces el turno de las armas secretas: Alemania contaba con un penalti inverso y Argentina con un shootout. Cohen convirtió el penalti inverso, por lo que el marcador no se movió. La albiceleste tuvo la oportunidad de ponerse por delante, pero Facu Gamarra no estuvo acertado. Con el 3-3 en el electrónico se llegó al minuto 36, por lo que el partido tuvo que decidirse en la tanda de penaltis.
Argentina ganó en unos shootouts que no pasarán a la historia por su puntería: 1-0 y gracias. Los futbolistas estuvieron poco finos y los alemanes no lograron marcar ninguno de sus lanzamientos.



