Brasil es, de nuevo, campeona del mundo de la Kings League. La selección canarinha revalida el título en la Kings World Cup Nations, celebrada en su propio país, tras vencer a Chile por 6-2.
La final se disputó en el Allianz Parque de São Paulo. El estadio presentó un lleno absoluto y mantuvo toda la previa en auténtico modo fiesta. Incluso la lluvia hizo acto de presencia durante el partido previo, disputado entre una selección de la Kings League, con DjMaRiiO como portero, y CazeTV. Tras este encuentro y la actuación musical, ambas selecciones saltaron al césped para disputar la gran final y entonaron sus himnos ante más de 40.000 espectadores.
Tras toda la parafernalia, el partido comenzó como se esperaba. Brasil partía como clara favorita y no tardó en abrir el marcador en el escalado. En la segunda oportunidad local y a puerta vacía, Leleti firmó el 1-0. El escalado continuó a un ritmo frenético. Chile no se quedó de brazos cruzados, pero sus intentos se tradujeron en disparos lejanos sin apenas peligro. En el minuto 4, Lipão anotó el segundo tanto y encarriló el partido para su selección.
El tercero llegó tras un saque de esquina que Matheus Dedo cabeceó con fuerza al fondo de la red. Acto seguido, y siguiendo una táctica utilizada por Brasil durante todo el Mundial, la canarinha activó la carta de penalti presidente para buscar una ventaja casi insalvable para los chilenos. Sin embargo, el potente disparo de Elias se estrelló violentamente en el larguero. Chile se salvó, por el momento.

La Roja intentó recortar distancias sacando también la carta de penalti presidente. En lugar de una pena máxima, Nacho Herrera afrontó el intento desde un shootout al no bajar ninguno de los capitanes. Visiblemente nervioso, la cuenta atrás llegó a su fin sin que iniciara la acción. El árbitro decidió concederle una nueva oportunidad, pero se marchó con la pelota por la línea de fondo. El destino le concedió una tercera ocasión: el portero se adelantó antes de la carrera y, a la tercera, Nacho logró marcar y recortar distancias.
En el primer tiempo, el partido se quedó sin cartas secretas. Tanto Chile como Brasil disponían de gol doble y trataron de aprovechar dos tarjetas amarillas (una para cada equipo) para hacerlas efectivas. Con el 3-1 se llegó al minuto 17 y al periodo de goles dobles, aunque ninguna de las selecciones logró volver a mover el marcador.
La lluvia arreció todavía más en la segunda mitad. El agua no favoreció a los brasileños en el dado (tres para tres) y Chile pudo volver a recortar distancias. Incluso rozó el empate, pero la mala fortuna evitó el gol: un disparo lejano a puerta vacía se marchó rozando el poste y otro, más cercano, fue desviado por el portero con una intervención espectacular.
El agua deslució el tramo final del partido. Las combinaciones entre jugadores se volvieron cada vez más pesadas y complicadas. El césped negro de la Kings League respondió lo mejor posible, pero dificultó que el fútbol brillara y dio paso a un juego más directo.
Cuando Chile estaba empujando, Brasil asestó un nuevo mazazo. En apenas unos segundos se pasó de un posible 3-3 a un 4-2 tras un contraataque culminado por Lipão. A partir de ahí, los anfitriones apretaron en defensa y esperaron su momento. Así llegó el quinto tanto, la puntilla definitiva para los chilenos.
En el matchball, Brasil cerró el encuentro con un nuevo gol y celebró en casa que es bicampeona del mundo de la Kings League. Kelvin Oliveira fue el autor del último tanto.



