El éxito de Palworld demuestra que es mucho más que «Pokémon con pistolas»

Sería fácil pensar que el éxito de Palworld se debe, simplemente, a que nos da la oportunidad de jugar a una especie de «Pokémon con pistolas», pero el juego es mucho más que eso. Quizá el mejor ejemplo de ello es que la versión 1.0 está siendo un reclamo fantástico para que muchos jugadores, que lo descubrieron durante el acceso anticipado, ahora regresen para ver en qué ha estado trabajando Pocketpair.

El éxito de Palworld demuestra que es mucho más que "Pokémon con pistolas"

El éxito de Palworld está en una mezcla muy equilibrada de diferentes géneros

Leyendo este artículo de PC Gamer sobre por qué Palworld demuestra que los juegos de supervivencia pueden ser mucho más que cortar árboles (o recoger rocas) ad infinitum, me sorprendía ver que estaba de acuerdo en muchos aspectos. Uno de los géneros más populares en Steam, para los juegos en acceso anticipado, es el de supervivencia y construcción (ya sea en solitario o en modo cooperativo). Sin ir más lejos, hace solo unos meses hablábamos del tremendo éxito de Windrose, un juego que mezcla supervivencia y una ambientación pirata que recuerda mucho a juegos como Assassin’s Creed Black Flag Resynced.

Como muchos (intuyo), mi reacción sobre Palworld cuando se dio a conocer fue la de que estaba ante un juego que haría mucho ruido, durante un tiempo, por contar con criaturas que recordaban a Pokémon y poco más. Sin embargo, la llegada de la versión 1.0, una lista interminable de cambios y novedades y la decisión de Pocketpair de mantener el precio original, fueron suficiente para que me intrigase el título. A eso le sumamos que, más de dos años después de su lanzamiento, casi un millón de jugadores han regresado para ver las novedades y, como mínimo, bien valía la pena curiosear de qué iba esto.

El éxito de Palworld demuestra que es mucho más que "Pokémon con pistolas"
Imagen de Zoe en Palworld.
Crédito: Pocketpair

Desde el primer momento, la sensación con Palworld es diferente a la de otros juegos de supervivencia. No porque empiece de una manera especialmente diferente, ni mucho menos: comienzas con tu personaje en un mundo del que te cuentan poco, aunque con un tutorial para ayudarte en los primeros pasos. Lo realmente sorprendente es que, a pesar de ser un juego de supervivencia, no hay urgencia por construir una base, ni una presión constante por sobrevivir a cualquier precio. De hecho, el tutorial solo te pide construir una caja Pal, que permite almacenar pals (así se llaman las criaturas en cuestión) y, también, usarlos en nuestra base.

Aquí es donde aparece la primera diferencia clara con Pokémon: podemos llevar con nosotros hasta cinco pals, y podemos capturarlos lanzándoles una esfera pal… pero el juego nos recompensará por capturar cinco de cada tipo. El factor de supervivencia del juego es muy suave, porque solo tenemos que preocuparnos de alimentar a nuestro personaje y a los pals. En la base, podemos crear un objeto (la caja de cebo pal) que utilizarán los pals que dejemos allí para alimentarse por su propia cuenta. Los pals que permanecen almacenados en la caja no necesitan alimento alguno.

Una experiencia sorprendentemente relajante

Lo más divertido es que, precisamente, Palworld tiene claro que es un juego en el que la supervivencia es solo un factor más, y no el eje principal en torno al que gira todo. La construcción, en los primeros minutos, dependerá de nuestro personaje, pero los pals que capturemos y liberemos en la base también nos ayudarán a acelerar la construcción. No solo eso, se encargarán de recoger recursos por su propia cuenta, en función de sus habilidades. Algunos pals son recolectores, otros son transportistas. Los hay que se dedican a utilizar su fuego para fundir metales, etc.

Así que la base se convierte en un lugar al que ir cuando nos apetezca, o para reponer suministros, para avanzar en la historia principal del juego y para explorar a nuestro ritmo. El juego no pone límites especialmente estrictos a la hora de movernos por el mundo. Además, hay mazmorras secundarias que permanecen abiertas durante varias horas (en tiempo de partida, no en tiempo real) y que, después de completarlas (o si no llegamos a entrar en ellas) se regeneran nuevamente. Dicho de otra manera: siempre hay algo que hacer, porque podemos centrarnos en lo que más nos guste.

El éxito de Palworld demuestra que es mucho más que "Pokémon con pistolas"
Imagen de Palworld, algunos pals nos permitirán usarlos como monturas voladoras o terrestres (a cambio de construir el objeto necesario en la mesa de equipo pal).
Crédito: Pocketpair

¿Queremos centrarnos en la historia principal? Más allá de desbloquear algunos puntos concretos del árbol de tecnología, la historia avanza siempre y cuando seamos capaces de superar el obstáculo de turno. Aquí vale la pena mencionar una cosa, el primer jefe del juego es Zoe (y su pal Grizzbolt).

Zoe es sorprendentemente dura y nos obligará a subir hasta el nivel 13 o 14 (al igual que nuestros pals) si queremos enfrentarnos a ella y su pal sin ser destruidos en segundos. Podemos subir de nivel en las mazmorras secundarias (hay una, literalmente, al lado de la misma torre en la que nos enfrentamos a ella) y son, por sí mismas, una gran fuente de recursos e incluso de pals.

Además, si la supervivencia no nos gusta especialmente, no tardaremos mucho en poder fabricar una bolsa de comida pequeña. Este objeto nos activa una casilla en nuestro inventario donde, si ponemos comida, provocará que nuestro personaje coma por sí solo siempre y cuando quede alimento. Es una solución fantástica porque permite que nos centremos en la exploración, el combate o en hacer crecer nuestra base, en vez de actividades mucho más tediosas, que parecen ser el foco principal de otros juegos de supervivencia. De hecho, incluso la creación de equipo es igualmente simple: podemos reparar el mismo equipo una y otra vez, en lugar de fabricar trescientas hachas para talar árboles.

Mucha libertad de exploración, de juego… y detalles que no se comunican con la claridad que deberían

Como cualquier juego, Palworld también tiene aspectos en los que podría ser más claro. Por ejemplo, aunque nos deja claro que hay pals que solo están disponibles de noche, como Daedream, no nos explica que podemos simplificarnos la vida en las primeras horas, enormemente, si capturamos uno y lo ponemos en nuestro grupo. Resulta que Daedream puede permanecer invocado incluso mientras tienes a otro pal contigo.

Así que, al entrar en combate, lo haces con un Dadream (o varios) y un pal más, aumentando tu capacidad de daño enormemente. La única restricción, que en realidad es incluso una ayuda a la hora de capturar nuevos pals, es que, como auxiliar, no puede reducir la vida del enemigo a menos de 1.

El éxito de Palworld demuestra que es mucho más que "Pokémon con pistolas"
Imagen de Palworld.
Crédito: Pocketpair

Otra cosa que no queda clara es que Palworld es un juego en el que los niveles importan mucho. Está muy cerca, en ese sentido, de la filosofía de los juegos de la compañía Falcom, como la saga The Legend of Heroes, donde incluso una pequeña diferencia de niveles es suficiente para que sea muy difícil ganar el enfrentamiento. De hecho, pensando en la batalla con Zoe, vale mucho la pena explorar la región alrededor de la primera aldea que visitamos (donde recibimos esa misión), porque nos encontraremos con otros jefes, en el mundo abierto, con nivel 12 o 15 pero una vitalidad muchísimo más baja.

Así que, a pesar de que podrían parecer rivales mucho más duros, son en su lugar objetivos muy asequibles. Ah, y una cosa más: algunas mazmorras secundarias solo contienen una sala del tesoro, no hay combate alguno y, en su lugar, recibiremos objetos para mejorar nuestras propias habilidades, las de nuestros pals e, incluso, podremos enseñarles nuevas habilidades. Ojalá el éxito de Pocketpair sirva para enseñar a otros desarrolladores que la gracia de un juego de supervivencia no es estar fundiendo hierro (y esperando a que termine) cuando llevas 5 horas de partida. La gracia es perderse en un mundo que está dispuesto a sorprenderte (o simplemente divertirte) en cualquier momento, y eso Palworld lo hace muy bien.