El largo conflicto sobre la posible prohibición de TikTok en Estados Unidos ha llegado a su fin tras años de incertidumbre. La aplicación, de origen chino y con 200 millones de usuarios solo en territorio estadounidense, ha logrado evitar su baneo definitivo gracias a una venta estratégica de sus operaciones a inversores locales.
Este acuerdo permitirá que la red social siga funcionando, aunque ahora lo hará bajo un esquema de propiedad y seguridad totalmente renovado. La empresa matriz, ByteDance, ha vendido la mayoría de su negocio en el país a un grupo de inversores liderado por Oracle, el fondo privado Silver Lake y MGX, entre otros. Estos inversores controlarán más del 80 % de la nueva entidad, denominada TikTok USDS Joint Venture LLC, asegurando que el poder de decisión no recaiga únicamente en manos chinas.
Uno de los puntos clave para evitar la prohibición fue la preocupación por la seguridad nacional del gobierno estadounidense y el acceso a los datos de los usuarios por parte de China. Para solucionarlo, a partir de ahora la red social operará bajo estrictas salvaguardas que incluyen la protección integral de datos y la seguridad de los algoritmos.
Oracle será la encargada de asegurar los datos de los usuarios estadounidenses en su infraestructura en la nube. Además, el famoso algoritmo de recomendaciones será adiestrado y probado específicamente para el público local. No obstante, a pesar de lo que pueda parecer, ByteDance no lo ha vendido, sino que ha licenciado su uso, protegiendo así su propiedad intelectual.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concedió el año pasado varias prórrogas a TikTok para evitar su cierre en el país. Con este acuerdo, se pone punto final a una guerra geopolítica y tecnológica que estuvo a punto de apagar una de las redes sociales más influyentes del mundo.



