Microsoft y AMD están escribiendo un nuevo capítulo en la historia de las consolas. Tras meses de rumores, filtraciones y expectativas dentro de la comunidad, la CEO de AMD, Lisa Su, ha dejado una pista bastante concreta sobre uno de los proyectos más importantes del futuro del gaming: la próxima generación: ¿Xbox 2027?
La clave no es solo la fecha, sino lo que eso significa para el futuro del hardware de los de Redmond.
Tabla de contenidos
1. ¿Qué dijo AMD exactamente? Y por qué importa más de lo que crees
En la última llamada de resultados trimestrales, Su explicó que el desarrollo de un chip semipersonalizado —diseñado junto a Microsoft— «avanza bien para apoyar un lanzamiento en 2027».
No hay ninguna confirmación oficial en sus palabras, pero sí una señal muy potente sobre hacia dónde se está orientando el proyecto.
Hay un matiz importante: AMD dice que puede apoyar ese lanzamiento, pero eso no significa que Microsoft lo tenga realmente marcado en el calendario. Aun así, deja espacio para todo tipo de interpretaciones, debates y, sobre todo, para especular sobre hacia dónde se moverá el mercado en los próximos meses.
2. ¿Xbox 2027: tiene sentido como fecha?
La actual generación de consolas —Xbox Series X|S— lleva en el mercado casi seis años. Durante todo este tiempo han sucedido demasiadas cosas como para que el plan inicial siguiera intacto. A saber:
- Crisis global de componentes y subida del precio de la memoria RAM.
- Ventas por debajo de lo esperado por Microsoft.
- Auge de las consolas híbridas, esos «PC consolizados» como la propia ASUS ROG Ally.
- Y, sobre todo, la locura de ver cómo las consolas, en lugar de bajar de precio con el tiempo, han subido.
En otras palabras: la industria ha cambiado más rápido que el calendario de lanzamientos.
2027 podría significar que Microsoft replantee su estrategia —otra vez— y se abra definitivamente a algo más que un dispositivo tradicional conectado al televisor. De hecho, es justo lo que ya está intentando: Xbox en todas partes.
3. ¿Una Xbox híbrida? PC, consola y nube
La nueva Xbox no debería estar anclada a la tradición. La asociación con AMD no es solo para crear un chip más potente y seguir la eterna guerra de números. La idea parece ir más allá: construir un ecosistema híbrido entre sobremesa, portátil, PC y cloud gaming.
Los pasos ya los ha dado Microsoft:
- La integración entre el ecosistema Xbox y Windows es cada vez mayor.
- Ha probado el terreno portátil con ROG Xbox Ally, un dispositivo que funciona más como un PC con alma de Xbox.
- Lleva años empujando Game Pass y el juego cruzado entre dispositivos.
Si la «Xbox 2027» termina siendo una consola tradicional, tendría poco atractivo. Ese error ya lo ha cometido en esta generación. Si, en cambio, forma parte de un ecosistema convergente, entonces sí podría tener una oportunidad real de volver a marcar el ritmo de la industria.
4. Más potencia, ¿pero a qué precio?
Si hay algo que genera más debate que la fecha, es el coste. Y no solo de la próxima Xbox, sino de cualquier consola que llegue en los próximos años. Sin entrar en especificaciones o componentes concretos, todos intuimos lo mismo: el precio puede rozar lo prohibitivo. Ese es el gran problema. Las consolas no pueden convertirse en un lujo.
Si el salto económico es demasiado alto, muchos jugadores se quedarán en la generación anterior. Otros buscarán alternativas más baratas o directamente optarán por algo más versátil. El PC, por ejemplo, podría consolidarse como plataforma reina —si no lo es ya—. Steam Deck, Lenovo Legion o ROG Ally seguirían ganando terreno, y la avalancha de portátiles con Linux o Android que llega desde China cada mes harían que la competencia fuera aún más salvaje.
La gran pregunta que tiene que hacerse Microsoft es clara: ¿puede justificar un precio premium sin perder relevancia por el camino?
En definitiva, que AMD diga que el chip está listo para un lanzamiento en 2027 no es una confirmación oficial, pero sí un indicador muy serio de intenciones. Y, sobre todo, refuerza la sensación de que el modelo de consola tal y como lo conocemos está a punto de cambiar.
¿Qué podemos esperar? Probablemente una Xbox más potente, sí, pero también más conectada, más flexible y menos encorsetada. Una consola que funcione casi como plataforma completa. Porque, si no evolucionan ahora, el mercado les va a pasar por encima y se convertirá en un recuerdo de lo que fue.



