Análisis del Razer Viper v4 Pro: Rendimiento brutal sin adornos ni experimentos

Análisis del Razer Viper v4 Pro: Rendimiento brutal sin adornos ni experimentos

Después de analizar el Superstrike X2 Pro de Logitech, tenía muchas ganas de echarle el guante al que probablemente sea su mayor rival: el Razer Viper v4 Pro. He podido probarlo gracias a la propia Razer y, aunque a priori llega con una tecnología menos novedosa, la verdad es que se trata de una pieza exquisita.

El v4 Pro es la evolución de una de las líneas más valoradas de la industria, un ratón utilizado por profesionales de los esports en multitud de competiciones. Obviamente, algunos lo eligen por compromisos de patrocinio, pero estoy seguro de que muchos otros lo usan simplemente porque es uno de los mejores ratones de la actualidad. Muy pocos se pueden permitir el lujo de utilizar una herramienta distinta en la alta competición.

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En mi caso, que me encuentro en las antípodas de todos ellos, he disfrutado de su sobriedad a la hora de jugar. Puedes pensar que utilizar esa palabra es algo negativo, pero en este caso es todo lo contrario. Resulta que, aunque no utiliza tecnología háptica ni novedades de ese estilo, sabe jugar sus cartas con maestría. No experimenta, sino que saca lo mejor de sí mismo con lo que lleva años haciendo muy bien.

El más ligero

En cuanto sacas el v4 Pro de su embalaje notas una de sus principales características: su ligereza. Pesa tan solo 50 gramos en su versión en blanco (49 gramos en la negra) y es uno de los ratones más ligeros del mercado. No os voy a mentir: me gustó mucho esa sensación en la mano, pero pensé que al jugar me pasaría factura. Admito que me equivoqué. El ratón se comporta de manera rocosa y, cuando comienzas a moverlo por la alfombrilla y a pulsar sus botones, simplemente disfrutas de una experiencia del más alto nivel.

Lo único que podría echar de menos de otros ratones es que no es precisamente silencioso. No os confundáis, sus clics no son silenciosos, pero no me refiero a que existan crujidos extraños. Su sonido es el esperado de los switches ópticos con los que está construido. En mi caso, preferiría que no sonaran tanto, pero sé que hay muchos jugadores y usuarios de PC que prefieren que lo hagan. Más que eso: les gusta su sonido. Por lo tanto, este apartado simplemente queda a preferencia de los gustos personales de cada uno.

La ergonomía es la habitual en los Viper; el diseño mantiene la forma por la que es conocido. Conserva su agresiva terminación delantera, que también dependerá de los gustos, aunque evidentemente no influye en sus prestaciones. En mi caso tengo la versión blanca, que destaca por su tacto espectacular y en la que no se queda ninguna huella. No he podido probar la edición en negro, pero sospecho que ocurre exactamente lo mismo.

Tecnología óptica también en la rueda

La rueda del ratón también utiliza tecnología óptica. Es donde más diferencias he encontrado respecto a versiones anteriores y con el X2 Pro. La rueda del ratón de Logitech funciona más que correctamente, pero he aquí una notable diferencia con la de Razer, que elimina por completo la sensación de atasco y se mueve con gran ligereza y precisión.

En cuanto al sensor y a los DPI, me gustaría no meterme demasiado en datos técnicos. Seguro que habrá análisis de sobra para que puedas leerlos todos: que si puede alcanzar los 50.000 DPI, un IPS de gran velocidad y una aceleración exquisita. Yo quiero quedarme en las sensaciones de jugar con él. Creo que es más honesto contaros cómo juego con el ratón que hablaros de características técnicas, por muy impresionantes que sean.

Lo he probado en batallas de todo tipo. Desde shooters como Call of Duty: Black Ops 7 hasta Battlefield 6, pasando por títulos de estrategia, aventuras gráficas —donde no es necesaria una alta precisión— y otros títulos donde, de no tenerla, estarías muerto nada más aparecer en la partida. Es asombroso lo que un hardware de este tipo puede hacer por un manazas como yo. Obviamente exagero; no soy tan manazas, aunque evidentemente no estoy para ganar ninguna competición. Sin embargo, pretendo ser claro al hablar de los productos que analizo y, sin duda, el Razer v4 Pro es un ratón que mejora al jugador.

Análisis del Razer Viper v4 Pro: Prácticamente magia

En realidad, no es que mejore a nadie como si fuera una varita mágica… aunque, sí, es prácticamente magia. La sensibilidad del sensor, su precisión en el apuntado y su tecnología le regalan al jugador un arma de destrucción masiva para disfrutar como nunca de las partidas online, o de esas intensas campañas que tan calientes se ponen al llegar a su clímax.

Razer ha sacrificado la conexión Bluetooth para favorecer el rendimiento y, de paso, alargar la duración de la batería (otro de los puntos fuertes del periférico). Para conectar el v4 Pro al ordenador viene incluido un dongle 8K con un curioso diseño circular, más cercano a lo que sería una pelota de ping-pong partida por la mitad que a un dongle convencional. En el mismo se incluyen tres leds que, por defecto, indican el estado de la conexión, el nivel de batería y el polling rate. Esto es muy útil para evitar consultar la app constantemente.

He encontrado un pequeño problema en el dongle, que quizá sea el aspecto menos cuidado: el puerto USB-C se encuentra demasiado profundo. El cable proporcionado encaja a la perfección, como no podía ser de otra manera, pero en el caso de querer utilizar otro es bastante probable que no termine de encajar. Puede que a lo largo de su vida útil no tengas problemas, aunque también podría darse el caso de que quieras cambiar el cable original por otro.

Synapse Web, otro as en la manga

Análisis del Razer Viper v4 Pro: Rendimiento brutal sin adornos ni experimentos

Dejo para el final otra de las características en las que sobresale Razer: el software. Estamos acostumbrados a descargar la típica aplicación oficial desde la página web del fabricante. Esto casi siempre es un engorro de por sí, pero con Windows puede convertirse en un infierno en algunas ocasiones.

Es más un problema del SO de Microsoft que de otra cosa, pero al final las mezclas a veces funcionan mal. Razer ha solucionado esto utilizando la lógica: en lugar de instalar la app —que también se puede—, se permite acceder a la configuración del ratón a través de Synapse Web. Tan solo hace falta un navegador para tocar todas y cada una de las opciones del Viper v4 Pro. Una genialidad con mayúsculas.

No he hablado de la batería en este análisis del Razer Viper v4 Pro, pero esta vez voy a entrar en datos. Razer explica que aguanta 180 horas de autonomía a 1000 Hz y que, incluso a 8000 Hz, podría durar entre 40 y 50 horas. Es una auténtica brutalidad que supera con creces a sus rivales. Llevo varias semanas con el ratón y tan solo he tenido que cargarlo una vez (y eso asumiendo que de fábrica no vendría cargado al 100%).

Si eres un exigente jugador competitivo y buscas un rendimiento excepcional, una gran batería, ligereza y tecnología puntera sin experimentos, el Razer Viper v4 Pro es probablemente la mejor elección. Todo tiene un coste, eso sí. Un hardware de este nivel no es barato, aunque con él te aseguras de que tendrás ratón para muchos años.