Hace unos años estábamos acostumbrados a ver streams casi diarios de Auronplay. No estaba los siete días de la semana, pero como mucho se perdía uno. A lo sumo, dos. Esa rutina cambió hace meses por varias situaciones personales e incluso llegó a desaparecer durante bastante tiempo. Ahora, el streamer ha recuperado la felicidad y eso se nota en sus directos, hasta el punto de que ha admitido que hace más horas de las que esperaba.
No vamos a entrar otra vez a explicar todo lo que ocurrió hace un par de años —si la memoria no nos falla—. Seguramente lo mejor sea dejarlo en el recuerdo. Además, son situaciones personales que, aunque se hicieron públicas, tampoco merece la pena remover a estas alturas.
Lo que sí deja ver el creador de contenido es que su relación con Sara Ismael va bastante bien. Eso sí, la presencia misteriosa de un anillo provocó algunos rumores que no tardó en desmentir. Simplemente, explicó en su momento, se trata de una joya que ya tenía y que se puso por pura coquetería. Nada más.
Esa estabilidad emocional también se ha traducido en más tiempo en Twitch. Ya no tiene contrato ni obligaciones, pero sigue estando bastante presente. Mucho menos que antaño, claro, pero los tres o cuatro directos semanales no se los quita nadie. Él mismo lo reconoció en uno de sus streamings recientes.
Auronplay también está reformando su casa habitual
Lo que no va a hacer es aumentar la frecuencia. Al menos no quiere comprometerse a ello. Auron, además, está reformando su casa junto a su setup y lleva ya varios meses viviendo en un alojamiento provisional. Y lo que le queda: la obra, al parecer, va a tardar más de lo previsto.
El catalán ni siquiera tiene prisa por volver. Lo ha explicado en varias ocasiones. Está cómodo y prefiere que la reforma termine lo mejor posible, sin importar cuánto tiempo haga falta. Con suerte, quizá a finales de año le volvamos a ver en casa… aunque con setup nuevo.



