Cambiar perros por cartas de Pokémon TCG es aberrante

Cambiar perros por cartas de Pokémon TCG es aberrante

No sé cómo empezar esta columna. En muchas ocasiones, los que nos dedicamos a esto tenemos que enfrentarnos a la página en blanco, normalmente porque nos hemos atascado o no tenemos las ideas claras. Pero esta vez no es lo que me ha pasado. Simplemente estoy midiendo mis palabras para no escribir exactamente lo primero que he pensado al enterarme de que hay personas que han intentado cambiar a perros por cartas de Pokémon TCG.

Me encanta la franquicia. Cada vez más, aunque hasta hace más bien poco apenas la conocía. El primer directo en Twitch que hicimos en Movistar eSports fue por su 25.º aniversario y, afortunadamente, pude rodearme de verdaderos expertos que carrilearon el programa. Fue un placer hacerlo.

Poco a poco me ha ido interesando más este universo. Empezó con Escarlata y Púrpura en lo que fue un primer acercamiento tras muchos años sin tocarlo. Sin embargo, en los últimos meses he estado centrado en las cartas. No colecciono en físico —todavía no, al menos—, pero sí estoy pendiente de todo lo que va saliendo y juego a JCC Pokémon Live y JCC Pokémon Pocket. Lo dicho: poco a poco.

JCC Pokémon Celebración 30.º Aniversario
JCC Pokémon Celebración 30.º Aniversario

Aunque tengo que reconocer que el título que de verdad me enganchó a la saga ha sido Pokémon Pokopia. Vale, no tiene nada que ver con los combates ni con el competitivo, pero a mi edad agradezco mucho los juegos de ese estilo. Ha sido un pelotazo y me ha hecho entrar definitivamente en la franquicia.

Por qué hay gente que intercambia perros por cartas de Pokémon TCG

Y ahora es cuando me decís: «¿Y a mí qué me importa todo esto?». Pues tenéis razón. Pero es que me hierve la sangre ver cómo alguien prostituye de esta manera un hobby. Mira que a los especuladores hay que echarlos de comer aparte, pero intentar intercambiar a un ser vivo por cartones —porque al final es lo que son las cartas— me parece asqueroso. Sumamente censurable y propio de malhechores.

Y no, no estoy enfadado por lo que signifique esto para Pokémon. Al final no deja de ser un entretenimiento, guste más o guste menos, o haya que regular en mayor o menor medida el stock y las reimpresiones. Lo que es absolutamente inadmisible es que haya personas traficando con animales. No me entra en la cabeza que existan humanos tan crueles, capaces de mirar a los ojos a un cachorro y desprenderse de él como si fuera moneda de cambio. Pero lo peor de todo es que no hablamos de casos aislados: hay personas criando animales con el único fin de intercambiarlos por un caro pedazo de cartón. Espeluznante.

Fuente: Dexerto.

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