
En cuanto a videojuegos, el XBOX Games Showcase me ha gustado. No ha sido tampoco para lanzar las campanas al vuelo, pero ha cumplido con creces. De hecho, si tuviera que elegir entre la conferencia de Microsoft y el pasado State of Play de Sony, me quedo sin dudarlo con la primera.
Las dos compañías comenzaron fuerte, poniendo sobre la mesa dos de sus grandes apuestas para el futuro más cercano. Sony lo hizo con Marvel: Lobezno y XBOX arrancó con Gears of War: E-Day. Es casi imposible elegir entre ambos títulos porque voy a disfrutar de los dos por igual, aunque admito mi debilidad histórica por la saga de Marcus Fenix.
Donde sí hubo diferencias notables fue en el cierre. Sony se despidió por todo lo alto con God of War: Laufey, uno de los grandes bombazos de estos días. Sin embargo, XBOX cerró de manera mucho más tímida, apostando por un Clockwork Revolution que ya conocíamos y por el modo DMZ de Call of Duty: Modern Warfare 4. Si hay algo que no termino de entender del Showcase es, precisamente, su estructura errática. Ver a Persona 4 aparecer al principio y a Persona 6 —uno de los más esperados— casi al final, pero sin llegar a ser el gran anuncio de cierre, resulta, cuanto menos, raro.
Al final, la historia es que XBOX me ha gustado más simplemente porque ha mostrado los títulos que más me han llamado la atención. Así de sencillo. No busquéis tres pies al gato donde no los hay: yo disfruto de los videojuegos salgan en la plataforma que salgan.
De lo que ya no disfruto tanto es de la situación institucional de Microsoft. Esperaba que este Showcase sirviera para arrojar algo de luz, pero la compañía sigue transmitir una imagen exterior bastante cuestionable. Asha Sharma asumió el cargo, introdujo algunos cambios de cara a la galería y hoy ha perdido una oportunidad de oro para explicarse ante los jugadores.
Vuelven los exclusivos a XBOX
La directiva apenas ha aparecido unos segundos en pantalla, y solo para confirmar otro volantazo en la política de Microsoft: vuelven los exclusivos a XBOX. Se ha confirmado que Gears of War: E-Day y Clockwork Revolution finalmente no saldrán en PS5, tal y como estaba previsto. Pero, por el momento, la medida se limita a estos dos títulos; el resto de los juegos mostrados tienen asegurada su presencia en la consola de Sony.
Con este nuevo movimiento, XBOX sigue dando muestras de ir cuesta abajo y sin frenos. Da la sensación de que no hay nadie al volante. Quiero pensar que este regreso a medias de la exclusividad se debe a contratos previos que no pueden incumplir, lo cual sería lo más sensato. De no ser así, es imposible entender absolutamente nada de su estrategia.



