A finales de 2025 se dio a conocer uno de los mayores bombazos de la historia de los esports: Fnatic se ponía en venta por un valor de 100 millones de dólares en busca de nuevos dueños que añadan más inversión al proyecto. La organización naranja es una de las entidades más históricas y longevas del sector de los deportes electrónicos, con más de 200 campeoneatos logrados en los más de 30 juegos en los que han competido.
En principio se pensaba que la marca Fnatic se iba a vender por sí sola, sobre todo porque es uno de los clubes de esports más reconocidos del planeta. Pese a que desconocemos cuál es su valor real en el mercado al no tener herramientas propias para ello, sí que podemos estimar su caché, ya que la organización inglesa habría ingresado más de 22 millones de dólaress en premios según datos de Esports Charts. De hecho, actualmente cuenta con más de 10 plantillas activas y ha participado en más de 700 torneos en toda su historia.
La venta de Fnatic se complica según varias fuentes
Con este caché parecería que la venta iba a ser fácil, pero al parecer está siendo todo lo contrario y el club está teniendo muchos problemas para alcanzar un acuerdo. Según publicaba hace unos días RFT, la organización entró en la fase final de venta con varias propuestas sobre la mesa, entre ellas varios clubes de fútbol tradicional interesados en adquirir el proyecto. Es más, se mencionó que equipos como el Sevilla FC o el Schalke 04 Esports habían iniciado conversaciones, pero parece que la negociación no llegó a buen puerto.
En las últimas horas, Al Lío Podcast informaba que otros dos de los equipos interesados en adquirir parte de la estructura de Fnatic eran el Wolverhampton Wanderers Football Club de la Premier League y mousesports, otro de los equipos de esports más históricos que existen con sede en Alemania. No obstante, la negociación tampoco habría llegado a buen puerto y ahora mismo la venta seguiría en el aire.
Entonces, ¿Cuál es el problema? ¿Por qué cuesta tanto vender una entidad con tanto caché? La situación se podría definir en una mezcla de riesgo y problemas a corto o medio plazo. El equipo inglés es, como decimos, uno de los clubes de esports más laureados de la historia, pero también vive una gran crisis deportiva en varios esports como League of Legends o VALORANT. De hecho, en el MOBA de Riot Games llevan 8 años sin conquistar un título europeo, mientras que G2 Esports lleva ya 19 títulos de LEC en sus vitrinas.

Fnatic es el equipo que más veces ha participado en Worlds, por el club han pasado absolutas leyendas de varios videojuegos y tanto el nombre como la marca son reconocibles en cualquier país, pero ahora es un club a la deriva que busca desesperadamente volver al trono. No obstante, con un cambio de rumbo quizá sería posible ver el renacimiento de uno de los equipos más queridos y seguidos de la industria.
Por el momento el club busca hacer un buen papel en la LEC de verano e intentar clasificar a Worlds 2026 y para ello han decidido sentar en el banquillo a uno de sus fichajes de este año para, quizá, volver a poner a Oscarinin en la toplane. Uno de los peores momentos en la historia del equipo naranja que busca como sea nueva financiación para ser lo que era, pues ahora mismo es una sombra lejana de un equipo que estaba acostumbrado a estar en lo más alto.



