
Hablando con un compañero de otro medio hace unos meses, nos pusimos de acuerdo en que Grefg es, probablemente, el mejor creador de contenido español. No por su contenido, que gustará más o menos, sino por el exquisito trato que tiene como profesional.
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Aunque ser educado podría parecer algo básico en nuestra sociedad, no es algo que se encuentre fácilmente en un mundo en el que el ego predomina por encima de otras cualidades. Personalmente, no conozco a David. No es mi amigo, ni mucho menos. Pero mi experiencia con Grefg ha sido siempre irreprochable.
«Si te digo cuál es el streamer que mejor me cae, te va a sorprender», me comentaba mi compañero. Se equivocaba: los dos coincidimos en el mismo nombre. Por supuesto, la opinión es fruto de la experiencia de ambos. No conocemos a todos ellos, por lo que puedo ser injusto con alguno. Y tampoco es el único: igual que Grefg, hay otros que también son, como mínimo, muy profesionales.
Sin embargo, no es lo común. Si me pusiera a contar cuántas veces nos han puesto trabas en el camino, no acabaría nunca. Nos han cancelado entrevistas —no una, ni dos— a pocos minutos de celebrarse. Algunos ni siquiera han tenido la decencia de avisar, de modo que todo el trabajo previo se va directamente al cubo de la basura —incluyendo desplazamientos, lo que se traduce también en una pérdida económica—. Pero eso les da completamente igual.
Como también les da igual mostrarse educados. No cuesta nada saludar al entrar a un lugar público, aunque no conozcas a nadie. La gran mayoría se hace los despistados e interactúan como si no te hubieran visto. En su derecho están de hacer lo que les venga en gana, eso también es cierto. Pero cuando entras a una sala en la que apenas hay una decena de personas, no sobra decir «buenas tardes». Solo son dos palabras. Podría ir incluso más lejos: existen creadores de contenido que han intentado boicotear nuestro trabajo, pero no quiero entrar en detalles. Hoy no.
Grefg es uno de los streamers más criticados
Cuando mi compañero me decía que me iba a sorprender, lo hacía, obviamente, porque Grefg es uno de los streamers más criticados en redes sociales. Cae mal en general. Y lo peor de todo es que ha puesto las cosas muy fáciles para que la gente piense así. Ha cometido, para mí, muchos errores a lo largo de su carrera. Ha tenido enfrentamientos con otros youtubers. Ha hecho contenido de dudosa moralidad y ética. Tuvo un polémico, y reciente, caso con una mujer en Andorra. Se hizo un lamentable test de COVID en directo. Soy consciente de todo ello y, cuando nos ha tocado criticarle, lo hemos hecho.
Pero también tengo que decir varias cosas a su favor. No se suelen decir públicamente fuera de su círculo más cercano y creo que también es justo hacerlo. He coincidido varias veces con él. La primera vez fue en un evento de Red Bull en Madrid; le hice una entrevista de unos minutos y poco más. Muchos meses después volví a encontrármelo en otro lugar, en este caso por la Kings League, y fue el primero en acercarse a los periodistas allí presentes y saludar personalmente antes de las rondas de entrevistas. No solo fue el primero, sino que fue el único que lo hizo.
Y, probablemente, el más profesional
No solo eso. En Movistar eSports hicimos una serie de especiales llamados ¿Entras? Repasábamos la historia de varios creadores de contenido e intentábamos que se conectaran con nosotros al final de cada programa. Creo que no es necesario desvelar que todos ellos estaban prevenidos de antes. La magia de los directos a veces funciona, pero es mejor hacer los deberes antes. ¿Sabéis quién fue el primero en entrar y en dar todas las facilidades posibles? Habéis acertado: TheGrefg. El retrato que le mandamos en ese programa estuvo largos meses en su ya antiguo setup, y demostró tenerle un gran cariño en el vídeo en el que se despide de La habitación del tiempo.
Y hay más. Cada Navidad creamos un calendario que enviamos a una larga lista de creadores. No tienen por qué enseñarlo ni decir nada; es simplemente un detalle con el que pueden hacer lo que consideren. Lo seguiremos haciendo, por cierto. Pero, de nuevo, es Grefg el único —o de los pocos— que dedica un tiempo a enseñarlo en directo. Lo hace porque sabe el valor que tiene. No solo por nosotros, sino por los artistas que crean las ilustraciones. Es, probablemente, el creador de contenido español más profesional que existe.
La diferencia entre Grefg y la inmensa mayoría de sus compañeros de profesión es que él ha entendido que el éxito no te exime de ser persona. Mientras el panorama se ahoga en egos desmedidos, desplantes infantiles y un desprecio absoluto hacia la prensa y parte del público, él prefiere ejercer de profesional. Es una pena que en la cima del streaming español la educación sea la excepción y no la norma, pero al menos nos queda el consuelo de saber que uno de los más grandes sigue siendo una persona con sus virtudes y, por supuesto, con sus errores.



