Katsuhiro Harada es uno de los genios de la industria del videojuego. Ha estado asociado durante largos años a la franquicia Tekken y ahora tiene su propio estudio tras abandonar la que fue su casa durante tres décadas. Suele estar muy activo en redes sociales y recientemente lo hemos visto posteando en nuestro idioma mientras hablaba a las mil maravillas de España.
El desarrollador comenzó contestando a un usuario en inglés. Antes había hecho una pregunta a sus seguidores: «¿Qué coche conduces actualmente y en qué país vives?». Un usuario le respondió que no tenía coche y que era de España. Así fue como a Harada se le amontonaron los recuerdos de nuestro país. Lo primero que dijo fue: «¿Para qué necesitas un coche cuando eres de España? Ya tienes sol, comida estupenda y sangría».
La comida es el aspecto clave de sus siguientes respuestas. Si hay algo que tiene perdidamente enamorado al japonés de nuestro país es nuestra oferta gastronómica. El tuit está escrito en perfecto castellano, imaginamos que tras usar un traductor o una IA: «A menudo me preguntan: ‘Después de más de 30 años viajando por trabajo a más de 60 países, ¿dónde has comido mejor?'».

Katsuhiro Harada: «Disfrutar de los pintxos era uno de mis grandes placeres»
«Cuando me hacen esa pregunta, suelo responder que, por mi experiencia, uno de los lugares que más me gustó de España fue Bilbao, en el País Vasco. Comí muy bien prácticamente en todos los sitios a los que fui, se podía pedir comida incluso bastante tarde por la noche y, además, por menos de 30 euros se podían encontrar vinos realmente buenos. Y, por supuesto, disfrutar de los pintxos cada noche era uno de mis grandes placeres».
Harada se lamenta también de que, pese a haber estado en el sur de España, todavía tiene pendiente visitar Andalucía.
El desarrollador también quiso publicar otro mensaje en español en las últimas horas. En esta ocasión, respondiendo a un fan y compañero de prensa, Felipe Báguena, sobre una anécdota en una sesión de firmas con el propio Harada. El aficionado no tenía entrada para conseguir un autógrafo y, a pesar de ello, lo invitó a pasar, se hizo una fotografía con él y le regaló un póster firmado. Felipe confirma que logró sacar una sonrisa a Harada al decir que era español: «Le encanta España».
La emotiva anécdota descrita por Harada sucedió en una Japan Expo donde dos jóvenes no pudieron acceder a la sesión de firmas porque no llevaban un cuaderno para que estampara su rúbrica. Los chavales tuvieron que abandonar la fila sin que él pudiera hacer nada, y eso le ha perseguido durante toda su vida, procurando que no vuelva a ocurrir en ninguna de sus presentaciones o actos: «Desde entonces, siempre que alguien quiere mi autógrafo, procuro firmar mientras no tenga una verdadera urgencia que me obligue a marcharme».