Una canción sonando en la radio de un coche, la voz de un locutor que interrumpe la música o un anuncio absurdo en mitad de un trayecto. En Grand Theft Auto, esos pequeños momentos forman parte de la experiencia tanto como las calles que recorremos o los personajes que conocemos. Basta con escuchar unos segundos para regresar mentalmente a Vice City o Los Santos.
A lo largo de casi tres décadas, Rockstar ha convertido las emisoras en mucho más que un acompañamiento para conducir. La selección musical, los programas y el humor de sus locutores han contribuido a dar personalidad a cada entrega y han acercado la saga a la cultura popular. Con el regreso a Vice City en GTA VI, es un buen momento para repasar cómo la radio se ha ganado un lugar propio en la historia de la franquicia.
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Las emisoras de GTA: mucho más que música para conducir
Conducir por una ciudad sin un destino concreto es una de las actividades más habituales de Grand Theft Auto, y la radio ayuda a que esos trayectos tengan vida propia. El jugador puede elegir una emisora, cambiar a otra o apagar la radio por completo, mientras el tráfico, los peatones y el resto de la ciudad siguen su curso. La música acompaña la exploración sin imponer un ritmo ni exigir atención a una historia concreta.
Esa combinación también hace que cada partida genere sus propias escenas. Una canción que suena durante una persecución, una huida que se alarga por las calles o un paseo nocturno pueden quedarse grabados en la memoria del jugador. Rockstar no necesita preparar una secuencia cinematográfica para que la música y lo que sucede en pantalla se combinen de forma espontánea.
El coche se convierte así en una pequeña cabina desde la que observar la ciudad, escuchar a sus habitantes y disfrutar de una banda sonora elegida sobre la marcha. La radio mantiene el interés incluso cuando no hay ninguna misión en curso y evita que moverse entre objetivos se convierta en un simple tiempo de espera.

Una sátira de la cultura y la sociedad
Las emisoras de Grand Theft Auto también tienen sus propios protagonistas. En GTA III, Lazlow recibe en Chatterbox FM a personajes que convierten cualquier asunto en una conversación disparatada. Barry Stark llama para quejarse de que la gente vaya vestida, mientras que Maria Latore pide consejo sobre sus relaciones sentimentales. Estas intervenciones parodian los espacios de entrevistas que colocan las excentricidades personales en el centro de atención.
En Vice City, la sátira se dirige a los debates políticos y morales de la América de los ochenta. En Pressing Issues, el congresista Alex Shrub defiende posturas que caricaturizan el cinismo político y los privilegios de los poderosos. Las discusiones con otros invitados, que representan posiciones extremas sobre la religión y la moralidad, convierten asuntos serios en un desfile de prejuicios y opiniones enfrentadas.
San Andreas amplía el abanico con West Coast Talk Radio. En Area 53, Marvin Trill difunde teorías sobre extraterrestres y supuestos engaños gubernamentales, parodiando los espacios dedicados a las conspiraciones. Gardening with Maurice lleva el absurdo a un terreno más cotidiano. Cuando un oyente pregunta cómo cultivar mejores melones, el presentador recomienda cubrir el jardín de cemento y presume de tener césped artificial hasta dentro de casa. Por su parte, I Say/You Say enfrenta a un matrimonio de ideologías opuestas cuyas discusiones políticas dejan al descubierto sus problemas personales.
En GTA V, las bromas apuntan a obsesiones contemporáneas. Chakra Attack, en WCTR, se burla de la espiritualidad comercial y de los discursos de autoayuda que prometen transformar la vida con soluciones milagrosas. Beyond Insemination, en Blaine County Radio, aborda la reproducción y la paternidad desde el humor provocador y las excentricidades de sus participantes. Otros espacios, como Chattersphere, explotan los enfrentamientos personales y las contradicciones de quienes viven pendientes de la atención pública.
Rockstar cambia los temas con cada entrega, pero mantiene la misma fórmula: exagerar comportamientos reconocibles hasta llevarlos al absurdo.
Cuando GTA se convierte en una puerta de entrada a la música
Para muchos jugadores, Grand Theft Auto ha sido una forma de descubrir artistas y géneros que difícilmente habrían buscado por su cuenta. Las emisoras mezclan grandes éxitos con canciones menos conocidas y permiten escucharlas una y otra vez mientras recorremos la ciudad. A veces, basta con reconocer un tema en mitad de un trayecto para acabar buscando quién lo interpreta.
También hay canciones que quedan ligadas para siempre a una entrega. En GTA V, «Sleepwalking», de The Chain Gang of 1974, acompaña uno de los posibles desenlaces de la historia y se ha convertido en uno de los temas más asociados al juego. «Lady (Hear Me Tonight)», de Modjo, ya había triunfado años antes de aparecer en Non Stop Pop FM, pero su presencia en Los Santos ayudó a acercarla a una nueva generación de jugadores.
Ese alcance también puede medirse en casos concretos. Ab-Soul explicó que la inclusión de «ILLuminate», junto a Kendrick Lamar, en Radio Los Santos tuvo un impacto considerable en su carrera y le permitió llegar a nuevos oyentes. Más recientemente, el primer tráiler de GTA VI provocó que las reproducciones de «Love Is a Long Road», de Tom Petty, aumentaran un 37.000 % en Spotify con respecto a la semana anterior, según datos difundidos por la plataforma. Son ejemplos distintos: uno recoge el testimonio de un artista sobre la exposición que obtuvo y el otro ilustra el efecto inmediato de una canción elegida para una campaña de alcance mundial.
La relación va más allá de las cifras. Las listas de reproducción creadas por los aficionados, los vídeos dedicados a las bandas sonoras y las conversaciones sobre qué emisora encaja mejor con cada ciudad mantienen vivas esas canciones mucho después de terminar una partida.
Las canciones que desaparecen de GTA
La música también tiene una fecha de caducidad. Cuando vencen las licencias que permiten incluir canciones comerciales en un videojuego, sus responsables deben renegociar los derechos, sustituir los temas afectados o retirar el título de las tiendas. Es uno de los problemas que plantea la preservación de los videojuegos.
Rockstar ha optado en varias ocasiones por modificar las bandas sonoras para mantener sus juegos disponibles en el mercado. Vice City sufrió cambios en determinadas versiones digitales, San Andreas perdió canciones en una actualización de Steam en 2014 y GTA IV recibió una modificación similar en 2018. En estos casos, la compañía adaptó parte del contenido a las licencias vigentes en lugar de retirar los juegos de forma permanente.
En Vice City, algunas versiones posteriores prescindieron de temas como «Billie Jean» y «Wanna Be Startin’ Somethin’», de Michael Jackson, además de «Bark at the Moon», de Ozzy Osbourne, y «Running with the Night», de Lionel Richie. La versión de San Andreas para Steam perdió 17 canciones, entre ellas «Killing in the Name», de Rage Against the Machine, «Express Yourself», de N.W.A., y «Running Down a Dream», de Tom Petty. En GTA IV, la actualización del 26 de abril de 2018 afectó a varias emisoras: desaparecieron temas como «Evil Woman», de Electric Light Orchestra, y «Fascination», de David Bowie. Vladivostok FM fue una de las más perjudicadas, aunque Rockstar incorporó nuevas canciones a la selección.
La banda sonora de una época
Cada entrega de Grand Theft Auto tiene una personalidad musical que resulta difícil separar de su ambientación. Vice City es el ejemplo más evidente. Sus emisoras recorren distintos sonidos de los ochenta, desde el new wave y el synthpop de Wave 103 hasta el hard rock de V-Rock o las baladas de Emotion 98.3. La selección encaja con la estética de neones, colores vivos y excesos que define la ciudad.
San Andreas traslada esa idea a 1992 y amplía el retrato musical de su territorio. Radio Los Santos reúne hip-hop de la Costa Oeste, mientras que Playback FM recupera clásicos de la Costa Este. A su alrededor conviven el grunge de Radio X, el country de K-Rose, el funk de Bounce FM y la música house de SF-UR. La variedad acompaña el recorrido entre Los Santos, San Fierro y Las Venturas y contribuye a diferenciar sus ambientes.
Las entregas posteriores ensanchan todavía más ese abanico. En GTA IV, Liberty City combina hip-hop, reggae, música electrónica, jazz, rock y ritmos latinos. GTA V mantiene esa diversidad en Los Santos, donde Radio Mirror Park apuesta por el indie y la electrónica, East Los FM mezcla sonidos latinos y música urbana y West Coast Classics recupera el hip-hop de décadas anteriores.
Con GTA VI, Rockstar parece dispuesta a llevar esa variedad un paso más allá. La selección anunciada incluye emisoras dedicadas a sonidos tan distintos como el country, la música latina contemporánea y el amapiano, entre otros, tal y como refleja la lista oficial de emisoras musicales de la nueva entrega. Queda por descubrir cómo se integrará esa diversidad en Leonida, pero la trayectoria de la saga deja clara la importancia de la música en la construcción de sus mundos. Algunas ciudades de Grand Theft Auto se recuerdan tanto por sus calles como por las canciones que sonaban al recorrerlas.
